Calle del Cristo

Bienvenidos a la página de Santolea, desde la que intentaré facilitaros datos y noticias de este pueblo, costumbres, tradiciones y cuantas cosas puedan ser de vuestro interés.

 

En las distintas entradas de la misma, encontraréis muchos datos y muy  variados, que hacen referencia a acontecimientos y recuerdos vividos en él unos y oídos otros.

Mi deseo es que esta página, sea como una ventana hacia el pasado, que permita a muchas personas que no han tenido la suerte de conocerlo en sus mejores momentos, saber algo de su historia.

 

Las familias que vivieron, sus apellidos, el nombre de sus calles, las personas que habitaron en ellas y cuantas cosas curiosas que podamos recordar. Desde el año 1970, que emigró la última familia, el pueblo quedó abandonado durante dos largos años, tiempo este que fue aprovechado por los amigos de lo ajeno, para llevarse cuantas cosas quedaron a su alcance, hasta que el año 1972 se inicia su demolición, quedando alguna casa, que hoy podemos contemplar, su deterioro progresivo. Juntos vivimos momentos inolvidables y nuestra obligación, es transmitir a las nuevas generaciones, lo que nosotros conocimos y el amor que tenemos por nuestro pueblo y que no olviden este nombre. Santolea.

 

El día 17 de Julio nos reunimos en Castellote, invitados por nuestros amigos de Francia, familia Guiheneuf. Comimos en el Hotel Castellote, donde como siempre nos encontramos a gusto, junto con Alain, Moniq y los nietos, Mattin y Mael.

Más tarde nos trasladamos a ver a nuestro amigo Gregorio y familia, donde terminamos una tarde agradable.

22 Abril 2017, VII encuentro

Llegada al Hotel
Fotografía del Grupo en el jardín del Hotel Castellote

Esta exposición es una continuación de las dos anteriores que se realizaron, la primera en el aula de Cultura de Castellote en el mes de Abril y la segunda, en la Biblioteca de Alcañiz, en el mes de Junio.

Dichas exposiciones tienen como objeto dar a conocer lo que un día fue el Pueblo de Santolea, sus calles, sus casas, personas que vivieron en él, sus tradiciones y costumbres, recordándolo a los que lo conocieron y explicando a los que no pudieron verlo, con unas imágenes, como fue aquel pueblo prospero, que inicia su andadura en el siglo XIII y alcanza su máximo esplendor en el XIX, para que a partir del año 1900, empiece a fraguarse su decadencia, al proyectarse la construcción de un pantano, que lo hará desaparecer.

Fueron años tristes los últimos que conocimos, cuando veíamos marchar una familia tras otra, pensando cuando nos tocaría el turno a nosotros. Se iban los vecinos, los amigos y cada día, la soledad y la impotencia se apoderaba de los que quedaban.

El año 1970, se va la última familia y el 1972, se derriba el pueblo sin piedad y van cayendo las casas una tras otra y dejan la iglesia para el final, pero también tiene los días contados, siete pegas de dinamita, acabaran con su resistencia y queda reducida a escombros, lo mismo que su torre mudéjar.

Esta es la triste historia de un pueblo, que convirtió a todos sus vecinos en emigrantes, emigrantes a la fuerza y que estos días, 18 y 19 de Noviembre, podréis ver en Aguaviva, las fotografías que nos lo recuerdan.

Una mirada a Santolea, nos hace recordar momentos y personas que forman parte de nuestra historia, una historia irrepetible, pero que no olvidamos.

Calle de La Solanilla

Cada una de estas imágenes, nos trae a la memoria, personas con las que hemos convivido y momentos inolvidables, recorriendo estas calles que hoy solo os podemos ofrecer en fotografía.

Calle del Cristo, cada puerta es un recuerdo.
Casa de los Portoleses
Plaza del Torrero
Calle del Cristo
Calle Mayor cuatro Esquinas
Calle de Carmen
calle de La Canal

Más información en Encuentro 2017

Empezamos este año 2017 con ilusión y pesando lo que podemos hacer por nuestro pueblo, tenemos algunas reivindicaciones que para nosotros muy importantes, en primer lugar el cementerio, que hay que conservar y restaurar aquel recinto, donde tantos cientos de antepasados nuestros, descansan en él  y donde algunos de los visitantes ocasionales que han pasado por el mismo, parece no hayan tenido el mínimo respeto hacia lo que aquello representa, rompiendo cruces y cuantas gracias se les ha ocurrido, lo que nos lleva a pensar, que en el momento de su visita, no eran muy conscientes de lo que hacían, porque supongo que a ellos les gustaría los respetasen, por lo que pedimos se restauren sus tapias y se haga un acceso que permita al que lo desee, acceder con el respeto debido, a recordar a aquellos antepasados nuestros.

Otra de las cosas que solicitamos, es la mejora del Calvario y su acondicionamiento, para que sirva de esparcimiento y lugar de reunión en momentos puntuales  a la vez que sea como el icono que represente a aquel pueblo maltrecho donde quedó una parte de nuestra vida, restaurando también la Ermita de Santa Engracia.

Este Calvario construido en el siglo XVIII, fue el orgullo de nuestros padres y abuelos, en su construcción, no se escatimaron esfuerzos, teniendo días de esplendor, hasta que llegó el Pantano y empezó la emigración de parte de sus familias, luego la Guerra Civil y a partir de aquí, ya no se recuperó y quedó a merced los desaprensivos, que no dudaron en llevarse todo lo que les apetecía, dejándolo en el lamentable aspecto actual.

La familia Aguilar - Querol, en Santolea, junto a hijos y nietos
Restos de Santolea
Picacho del Morrón con nieve,28 Febrero 2016
Esto fue la Plaza del Torrero
Esto fue parte de la huerta de Santolea
Acueducto de la acequia del Planazo, para salvar el Barranco de Dos Torres
En la Tejería
La Obra Nuueva
Chopera del Navarrico
Pantano de Santolea
Zona de arcillas
Pantano de Santolea 26 Marzo 2015. Foto Dr. Perdiguer
Puente Natural, 6 Marzo 2015

En una de nuestras visitas a Santolea, hemos quedado sorprendidos al ver como las higueras chumbas, han colonizado toda la Solanilla. Esta planta solo era conocida en el Jardín del tío Fusterico, donde a la entrada del mismo y en un ribazo, conocimos siempre su existencia. Han pasado los años y hoy podemos contemplar la finca de la Solanilla, que fue propiedad de José Gil Pastor, natural de Zorita (Castellón), que casó en Santolea con Antonina Gascón Gerona y que fue dividida entre los tres hijos que vivían en el pueblo y que nosotros conocíamos, como la Solanilla del tío Sebastián, la de la Valenciana y la de la tía Antonina, todos herederos de aquel matrimonio, ha sido poblada hasta las paredes de los corrales por esta planta, que le da un aspecto agradable.

Higueras chumbas en La Solanilla
Puente de Santolea ( foto de archivo)
Pantano de Santolea, Presa de Cola