Los apodos en Santolea

 

En los pueblos, la forma más rápida de identificar a una persona determinada ha sido siempre utilizando el sobre nombre o apodo. En muchas ocasiones, si preguntamos por esta persona por el apellido de ella, seguramente tendremos más dificultades, en cambio si lo hacemos por el apodo, será más fácil que nos lleven hasta ella.

 

Los apodos tiene orígenes distintos, algunos proceden de una frase pronunciada en determinado momento y otros, su forma de ser y circunstancias varias, como Bicicleta, Blanquillo, Borrascas, Cachillo, Cantonero, Capazas, Carrasco, Correa, Cudirroyo, Cuquillo, Chirín, Dige, Fadiga, Fatas, Flaira, Foli, Garrofín, Gayana, Guitarrero, Judías, Lango, Malito, Mateta, Mello, Mitetas, Mota, Ollerón, Pachucho, Palicos, Pamporora, Pardo, Pepelteno, Perdigana, Pitín, Quitolas, Tardanos, Salmerón, Salves, Santocristo,  Vitilla, Zángano.

 

Otros tienen su origen en su profesión, el Aladrero, el Albardero, el Armero, el Bandero, el Barbero, el Burot, el Caminero, el Capador, Carpintero, el Cerero, el Ciacero, el Confitero, el Embochador, el Herrero, el Molinero, el Paleta, el  Sastre,    el Soguero, el Tejedor.

 

Algunos hacen referencia a su procedencia, Bordonero, Conesa, Julvino, Morronero, Tronchonera que es el nombre del lugar de donde proceden.

 

También hallamos los que hace referencia al  nombre o apellido de algún antecesor, como, Ballestero, Betes, Bonifacios, Candelas, Casereto, Cebollinero, Curro, Churris,  Fusterico, Garcho, Juanetes, Mañas, Monjo, Patito, Perdiguer, Personau, Pichal, Rinquino, Rito, Ronzano, Tambor, Tayen, Torrero, Trompis, Turules, Zarpas y Buenavida. Este último procede de un caso curioso. Este señor, que tenía su domicilio en calle de La Solanilla, tenía dos hijas que trabajaban en Barcelona y él se fue a vivir con ellas, allí conoció una señora a la que le propuso, que si lo cuidaba,  le dejaría todo lo que tenía, la cual acepto y se fueron a vivir a Santolea, donde vivieron hasta el fallecimiento de él, pero cuando la señora quiso hacerse cargo de lo que tenía nuestro hombre, se encontró que no tenía nada, de aquí le vino lo del tío “Buena Vida”.